🍪 Aceptación de Cookies & Política de Privacidad

Usamos cookies para mejorar la experiencia del usuario. Elija qué cookies nos permite utilizar. Puede leer más sobre nuestra Política de cookies

Reclamación de daños: qué es y cómo hacerla

Nuestro Código Civil estipula que todo el que cause daño a otro, por acción u omisión, debe reparar el daño infringido, siempre que intervenga la culpa o negligencia. Además, todo el que incumpla las estipulaciones de un contrato también debe subsanar el daño ocasionado a la otra parte. Si has sufrido un daño, material o moral, puedes solicitar su reparación mediante la reclamación de indemnización por daños y perjuicios. En este nuevo post te explicaremos en detalle qué es la reclamación de daños y cómo hacerla.

Qué es la reclamación de daños

La reclamación de daños y perjuicios es la acción a la que tienes derecho para exigir la reparación del deterioro o menoscabo de tu patrimonio, honor, dignidad o integridad física, causado por culpa o negligencia de un persona física o jurídica.

Cuando hablamos de daño nos referimos al mal del que ha sido objeto tu persona o un bien que te pertenezca. Mientras que el perjuicio representa la pérdida de la ganancia que has dejado de percibir por el mal causado. Recalcando el hecho de que no existe daño sin perjuicio.

Por ejemplo, si el daño causado ha sido la avería en una máquina, el perjuicio será la pérdida de las ganancias que has dejado de percibir por la paralización en la producción de dicha máquina.

¿Y qué tipo de reparación puedes exigir? La reparación que exiges en la reclamación de daños es de tipo pecuniaria, es decir, reclamas dinero para subsanar el daño que te han causado.

Puedes realizar una demanda de reclamación de daños si este ha sido causado por otra persona que ha actuado con descuido, negligencia u omisión, o por incumplimiento de las obligaciones contractuales.

Tipos de daños

Los tipos de daños son:

  • El daño material. Es el mal que, de forma directa o indirecta, afecta el patrimonio (derechos y bienes), incidiendo sobre la valoración económica del mismo. Que a su vez se divide en:
    • Lucro cesante. Constituye la ganancia que ha dejado de percibir el afectado, por causa del daño. Por ejemplo, el sueldo que se deja de percibir en caso de que una persona sufra un daño moral o físico.
    • Daño emergente. Se refiere al daño que causa una pérdida o disminución del patrimonio que ha sido afectado.
  • El daño moral. Es la lesión que afecta la reputación, el honor o los sentimientos de una persona. Aunque, por su naturaleza abstracta, es un daño complejo a la hora de cuantificar el importe que pueda repararlo. Además, el daño moral que debe ser indemnizado debe enmarcar solo a aquellos profundos padecimientos psíquicos, que producen desasosiego y nerviosismo al afectado.

Cómo hacer la reclamación de daños

El procedimiento por reclamación de daños se inicia mediante la presentación de una demanda (escrito) solicitando ante los juzgados la reparación del daño que hemos sufrido. Esta demanda es el medio por el que podemos reclamar el pago de los daños y perjuicios por vía judicial.

Junto con la demanda debe presentarse la relación detallada de los daños y perjuicios sufridos, con su determinada valoración económica, que supone la base de la petición de la liquidación. También se deben adjuntar los documentos que se estimen oportunos.

Los lapsos y la totalidad del procedimiento para realizar la reclamación de indemnización por daños y perjuicios se encuentran establecidos en la Ley de Enjuiciamiento Civil LEC. Por esto es importante contar con el asesoramiento y defensa jurídica de un abogado experto.

Este procedimiento para obtener la reparación del perjuicio sufrido puede hacerse en dos casos: cuando a ti y al causante del daño los une un vínculo por contrato, o cuando no existe ningún tipo de relación.

De acuerdo a esto, podrás hacer la demanda de reclamación de daños cuando exista responsabilidad contractual o extracontractual de la persona del causante:

  • Responsabilidad civil contractual. Es la que se origina por el incumplimiento o la infracción de un contrato completamente válido. Por ejemplo, cuando una empresa incumple un contrato de compra, existe una responsabilidad civil contractual.
  • Responsabilidad civil extracontractual. Es la que se origina por el daño que causa una persona, por acción u omisión, a otra, pero sin que ellas tengan un nexo por contrato. Por ejemplo, si las obras de construcción que ejecuta una persona en su vivienda, afectan los muros de la casa del vecino, existe una responsabilidad civil extracontractual.

Además de que una persona puede ser responsable civilmente por las acciones propias que perjudican a otros, también puede ser responsable por las acciones de las personas que tengan éstas a su cargo.

Por ejemplo, un padre también será responsable por los daños que causaran los hijos que estén bajo su guarda y custodia. Y los directores o los dueños de las empresas serán responsables por los daños que causen sus empleados, siempre que actúen dentro de sus funciones.

La responsabilidad por las acciones de los terceros a cargo quedará sin efecto en el caso de que las personas obligadas prueben que hicieron todo lo posible para prevenir el mal causado.

Ayuda para una reclamación de daños

En cualquiera de los casos o tipos de daños, es indispensable contar con la asistencia y ayuda de un profesional del Derecho de amplia experiencia en la defensa jurídica y reclamaciones de daños. También es importante contar con un buen Informe Pericial, en el que un técnico experto detalle, justifique y cuantifique el importe de los daños causados, para poder acreditarlos correctamente en un eventual procedimiento judicial.

Los abogados te representarán ante los tribunales, ante los órganos de seguridad o aseguradoras de forma profesional y con todo el conociendo de las normas, por lo que sabrán cuándo y cómo presentar una demanda de reclamación de daños u otra acción, cuándo iniciar o aceptar acuerdos, cómo calcular las indemnizaciones a solicitar, etc.

También te ayudarán a evaluar la procedencia o no de tu reclamación, a conducir algún proceso de negociación y a probar que la parte causante actuó negligentemente. Siempre detallándote todas las opciones que tienes para solventar tu problema, por supuesto, en defensa de tus intereses.

En Luis Roca Abogados te proporcionamos la ayuda y defensa jurídica en la reclamación de daños y perjuicios. Nuestro despacho ha estado a tu servicio por más de 50 años, poniendo toda la experiencia, el conocimiento y el compromiso para resguardar tus derechos.

[COOKIEPEP]